
Esta cervecería situada en la confluencia de las calles Cardenal Cisneros y Albuquerque en el barrio de Bilbao (metro Bilbao) de Madrid se ha convertido de un tiempo a esta parte en una especie de templo al que peregrinar cada cierto tiempo.
Se trata de un pequeño local, dudo que tenga más de 15-20 m2, donde el tomar una cerveza adquiere una nueva dimensión. Su carta con innumerables cervezas (más de 100 fijo aunque no las he contado, acojonante la selección de cervezas belgas) y sus once grifos la convierten en casi un lugar de culto para quienes disfrutan con el zumo de cebada.


Un lugar altamente recomendable birrear ya sea por la gran variedad, por la presentación de las cervezas (cada una en su vaso típico) o por el buen ambiente que se respira. El único punto negativo es que cierran a la 1. Para acabar dejo una pequeña selección de cervezas que hemos probado alli ultimamente:



