Bienvenido pequeñajo.


Esta cervecería situada en la confluencia de las calles Cardenal Cisneros y Albuquerque en el barrio de Bilbao (metro Bilbao) de Madrid se ha convertido de un tiempo a esta parte en una especie de templo al que peregrinar cada cierto tiempo.
Se trata de un pequeño local, dudo que tenga más de 15-20 m2, donde el tomar una cerveza adquiere una nueva dimensión. Su carta con innumerables cervezas (más de 100 fijo aunque no las he contado, acojonante la selección de cervezas belgas) y sus once grifos la convierten en casi un lugar de culto para quienes disfrutan con el zumo de cebada.


Un lugar altamente recomendable birrear ya sea por la gran variedad, por la presentación de las cervezas (cada una en su vaso típico) o por el buen ambiente que se respira. El único punto negativo es que cierran a la 1. Para acabar dejo una pequeña selección de cervezas que hemos probado alli ultimamente:

Buscando destino. O más bien pensando si me compensa irme medio año por ahí a vaguear.
Quien sabe.

AUSENCIA
Apenas te he dejado,
vas en mí, cristalina
o temblorosa,
o inquieta, herida por mí mismo
o colmada de amor, como cuando tus ojos
se cierran sobre el don de la vida
que sin cesar te entrego.
Amor mío,
nos hemos encontrado
sedientos y nos hemos
bebido toda el agua y la sangre,
nos encontramos
con hambre
y nos mordimos
como el fuego muerde,
dejándonos heridos.
Pero espérame
guárdame tú dulzura.
Yo te daré también
una rosa.
Al final hasta voy a pillarle el gusto a esto de la poesía. Al menos ya he encontrado cosas interesantes en 1 de ellos.